jueves, 8 de marzo de 2012
Vamos allá. Por el minuto 1
Personalmente, voy a Old Trafford por un motivo egoista, no-deportivo y -tengo que admitirlo- bastante idiota: el minuto 1. Estar ahí. Vivirlo. Lo que tenga que pasar después, que pase. Creo que tenemos opciones. Acabo de echar un ojo a su posible alineación y da miedo, pero estamos hablando de un equipo que cayó ante el Basilea -empataron a 3 en Old Trafford y perdieron en Suiza. Luego también tienen sus días tontos. Como todos, Athletic incluído.
Lo que pasa es que para nosotros esto es una ocasión histórica, mientras que para ellos es un vulgar partido de una competición menor. Es una situación que me fastidia un poco, pero no puedo dejar de reconocerlo: Por el momento -repito, por el momento- somos los Paco Martínez-Soria de la situación en "La ciudad no es para mí", llegando a la gran urbe futbolística internacional con orgullo, pero cierta cara de alucinados, el cesto con los capones bajo en brazo, la boina enroscada y la mirada perdida, diciendo "uy que bonico es estoooo...!".
Pero cuando Paco el aldeano se haga respetar (en la grada ya está hecho, en el campo está por ver), tal vez las cosas cambien...
Mañana más. Hoy, a disfrutar.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Rectifico. Ahora sí: a las videotecas
Tras ver lo de esta tarde, me veo obligado a rectificar: lo de hoy sí que es de videoteca. Pero no de las tácticas, sino de las videotecas de las que se consultan por placer, no por obligación.
A pesar de la lógica frustración de que te empaten cuando lo has dado todo y más (Secre, sigo diciendo que Iturraspe le quita el balón a Iraizoz, que el portero no tiene la culpa de nada - a cambio, te reconozco que el despeje de Javi Martínez es una asistencia en toda regla). A pesar del árbitro (qué hay que hacer para que te piten normal contra un "grande"? Tal vez volverte "grande" tú, como nos pasó contra el Salzburgo? En fin...). A pesar de esos dos puntos que vuelven a volar en los minutos finales (ante Valencia y Barça, nada menos. Mekagüen...)
Hay quien comenta que sin lluvia el Barça igual nos hubiera bailado. Lo dudo. En el primer tiempo, con el drenaje de la Catedral funcionando como una obra de ingeniería de primer nivel, la cosa estuvo maravillosa: había dos equipos iguales, el mejor del mundo y el Athletic. El Athletic, joder, el Athletic. Enorme, excelso en cuanto a nivel y entrega, que sólo cedió en los minutos finales, por agotamiento físico más que comprensible.
Y luego el marco incomparable. La Catedral. Química pura. Cuánto sentí no estar ahi...!! (con el 20-O, ya van dos días en los que me duele mucho no estar en Bilbao para vivirlo. Tomo nota).
Y la lluvia. Ah, la lluvia! Sin ella la cosa no hubiera sido igual. Ha sido siempre el ingrediente imprescindible de un partido épico de San Mamés, de los de toda la vida. En el caso de los jugadores del Athletic, les hizo sentirse realmente en la piel de un León. Pero lo que más me llamó la atención del diluvio fue que hizo más grande al Barça - sabía que eran unos artistas, pero verles cumplir tanbién como maestros en las condiciones de esta noche hacen que mi respeto por este enorme Barça -que no era poco, por cierto- sea hoy más grande que ayer. Es como si te dijeran que Leonardo da Vinci también fué campeón de lucha Greco-romana. Qué tíos.
En cuanto al resultado (si dejamos de un lado el minuto en que marcó Messi) el empate es más que justo, y casi diría yo que para extraer lecciones de orgullo de cómo se hace un equipo, es mejor un empate o una derrota que una victoria, no sé si me explico... de las victorias no se aprende tanto: un empate digno ante un gran rival te hace "aprender" más).
Dos últimos apuntes:
- La pancarta de 'Athletic, Karajo!" me ha encantado. Eso es lo que espero de mi público (no esos 4 bobos que gritan lo de siempre tras las porterías). Espero que el estilo, el ingenio, cunda. Esta temporada, iniciada de mala manera, promete. De malos inicios saben algo más de algún éxito reciente en fútbol. Paciencia. Esto pinta bien.
- Hoy en Casa Miguel he soltado de nuevo mi ya clásico "hace cuánto tiempo que viendo un prtido del Athletic no os sentíais tan a gusto?". Ha habido quien me ha recordado que con Caparrós también habíamos disfrutado. Pero era diferente, amiguetes. Con Caparrós habíamos tenido algunos partidos TRANQUILOS, de victoria fácil. Este gozo es diferente. Te da intranquilidad sobre el resultado del partido (véase la primera parte contra el Atlético en San Mamés) pero una serenidad a largo plazo y una seguridad en tí mismo -quiero decir, en tu equipo- pasmosa . No es lo mismo.
(aclaración: sin desmerecer a Caparrós, por supuesto. Gran labor la suya, dónde nos cogió, dónde nos dejó, y con qué mimbres de calidad forjados por su mano. Pero había que cambiar, y me da a mí que el cambio a Josu-Marcelo va a ser una de las mejores cosas que hemos hecho en las últimas décadas)
lunes, 12 de septiembre de 2011
Un debate intenso
Las cosas no pintan bien.
Y en la Peña (oh, gran crisol de culturas, de procedencias y de opiniones - y de ganas de vacilarnos a saco y de quitarle hierro a las cosas serias del fútbol, que como dijo aquel no es cosa de vida o muerte, sino algo mucho más importante), debatimos con pasión.
Los hay que reclaman ya a estas alturas medidas drásticas. Hay quien habla de que el socio se ha equivocado gravemente ("que la hemos cagao", en plata) y que el binomio Urrutia-Bielsa les recuerda a aquel Lamikiz-Mendilibar, con sus consecuencias. Bromeando, les llamo "agonías". Pero como los "agonías" de nuestra Peña saben de esto del fútbol mucho más que yo, empiezo a tener alguna duda.
Pero en fin, ya que este es mi blog, diré la mía: Entiendo el proyecto de Bielsa como de largo plazo, no en plan “el Ferguson del Athletic”, que hubiera dicho Lamikiz, sino de alguien que viene a implantar una nueva forma de concebir el juego (como JUEGO, diversión, entretenimiento, no como sufrimiento) en un club que lo puede hacer mucho mejor, lo ha demostrado, pero vive acongojado por el recuerdo de unos años pavorosos.
Y es que, a pesar de que esto a algunos les huela a "Urrutikiz y Bielsilibar", a mí no me pasa lo mismo. Por el momento no hay elementos para juzgar en un sentido o en otro, pero yo me fío bastante de las formas. Son tal vez una tontería, pero te indican por dónde va y por dónde va a ir la gente. Lamikiz ya había bajado al césped del campo de Lieja a darse un baño de masas recién elegido Presidente, sin merecérselo aún a mi juicio y bebiendo sin permiso de la copa de éxito que el entrenador, al que –por cierto- al cabo de un par de meses, sin pestañear, acusó públicamente de “fracasar” (eso puede que lo pensáramos todos, que la eliminación ante el Austria de Viena fue un fracaso, pero un Presidente no puede decirlo). En la temporada siguiente, Lamikiz ya faroleaba en Septiembre, tras echar al otro entrenador de malas maneras (no presentando una candidatura diferente al socio, de modo abierto, como en esta ocasión) que el Athletic era líder en la primera jornada -después del 3-0 de arranque a la Real- y que no cabía descartar que lo fuera también en la última.
Lamikiz empezó a tomar decisiones que torcieron el proyecto una vez elegido: entró con Valverde, con un esquema que funcionaba, lo cambió y fracasó. Urrutia es otra cosa: puede que su apuesta sea errónea, pero al menos ha ido de cara y el socio ha podido elegir la medicina que se le va a aplicar conociéndola de antemano, y –sobre todo, y esto no hay que olvidarlo- conociendo el tratamiento que se le iba a seguir aplicando en caso de elegir la otra opción. Con Lamikiz esto no pasó; en su programa electoral abierto no estaba cargarse a Txingurri.
No quiero hacer de esto una cerrada defensa de Urrutia: aún no se sabe lo que nos va a traer, es pronto. Pero pongo el ejemplo anterior de relevancia para subrayar lo inadecuado de la comparación que planea en más de una cabeza en estos momentos.
Pasemos al entrenador: a algunos de nuestros peñistas les irrita la actitud de Bielsa de reconocer en demasía sus errores (lo hizo con los descartes, lo ha hecho más recientemente al admitir que sus ideas no han calado aún). Bueno, la verdad es que no le veo nada malo. Nunca me han gustado los Iruretas de turno, que tras el 2-0 de Anorthosis dijo aquello de “es que el césped estaba alto”. Prefiero a los tíos que van de cara. Y este, habiendo ya reconocido dos errores graves ante su nueva gente (que sabe que no le conoce, que sabe que se arriesga), demuestra tener un carácter y una seguridad en sí mismo admirable. Pocos recién llegados lo harían (¿vosotros reconoceríais abiertamente errores nada más llegar a vuestro nuevo curro?). El sí. Pues olé sus huevos.
Y en cuanto al juego, ayer vi cosas que me gustaron. Las dos ocasiones más claras del Athletic en la primera parte vinieron de jugadas bastante diferentes a lo que he visto estos últimos años, y me gustó (el pase en profundidad de Muniain al hueco a Llorente, al que le pararon el mano a mano, fue una cosa que no había visto entre los nuestros desde Garitano y Guerrero, más o menos).
Resumiendo: paz y ciencia. Calmemos las cosas y dejemos al experto actuar. Tengo confianza en Bielsa. Y me extraña que en nuestra Peña alguien tan habitualmente comedido como el Secre se rasgue las vestiduras desde tan temprano (lo cual me da a indicar que tal vez me esté equivocando yo, la verdad). Pero reitero mi apuesta: este Bielsa trae cosas nuevas, y soy partidario de dejarle hacer. En algunas se equivoca (estoy con el Tesorero en que lo nuestro nunca ha sido jugar con la defensa adelantada), pero lo que tengo por seguro es:
a) que tonto no es,
b) que sabe escuchar (si tonto no es y viene como nuevo a un ambiente desconocido, lo hará);
c) que se le va a dar tiempo (si la Directiva le hace dimitir antes de navidades se tendrá que ir con él, supongo), y
d) que por lo general, su estilo –como el del Presi, al que se le puede acusar de bisoñez pero por el momento de poco más- me gusta.
Se empieza por eso. Los resultados ya vendrán, espero. Pero en todo caso, prefiero arriesgar antes que condenarme a suspirar de desesperación cada vez que veía los patadones habituales.
Venga pues.
domingo, 29 de mayo de 2011
Gatillazo de contador
La ventana electrónica que informaba sobre el número de visitas que recibíamos, y nos indicaba desde dónde estaban hechas. El año pasado, con motivo del partido del Anderlecht, llegamos a contabilizar varios cientos. Pero indudablemente lo que más ilusión me hacía era ver la diversa procedencia de nuestr@ lectores: teníamos gente que -quién sabe si por error, que seguramente, pero nos gustaba imaginar que era por convicción- nos había visitado desde Jordania, Hungría, Corea, Estados Unidos, Brasil, Bolivia, Argentina... Nuestro Tesorero me lo comentó el otro día desde Noruega, donde estaba de viaje (seguramente -aunque estuviera en mitad de un fiordo perdido- habría entrado para añadir la bandera del país nórdico a nuestra "clientela internacional", el Tesorero es un tipo muy comprometido con la causa). Me envió un sms que rezaba "El contador del Blog está a Cero! Snif...".
Pues sí. GAN Snif. Una pena. Si hay algún alma caritativa por ahi que nos pueda aconsejar sobre como podriamos recuperar la memoria de visitas, le estariamos agradecidos...
lunes, 2 de mayo de 2011
Mi jefe, el cesto y los huevos
Y es que una de las cosas malas que tiene el formar parte de una estructura laboral, con superiores que de vez en cuando te dan charlas que en principio te resbalan pero en el fondo te influyen, es que a veces la cabeza se te va hacia una conversación relacionada con el trabajo.
Esta vez ha sido hacia una reunión que tuve, junto con parte del equipo, con el big boss acerca de un colega no demasiado cooperador. Fue hace cosa de dos meses. Lo recuerdo porque me llamó especialmente la atención la actitud agresiva del director. Estaba muy enfadado. Un cabreo de mil pares, contra todo el mundo; yo incluido. Nos comentaba que una semana antes había tenido una reunión de evaluación anual con uno de mis colegas, un croata (entonces ausente), que en los últimos meses se había mostrado bastante pasivo en el trabajo. En la reunión le había recprochado su actitud, y le había exigido una mejora radical.
Tras el "chorreo", mi compañero -viendo las orejas al lobo- había reaccionado. Y cómo. En una semana había redactado dos informes impecables y había mejorado ostensiblemente el funcionamiento del grupo de trabajo que lideraba.
Hasta ahí, todo estupendo.
Sólo que con su cambio de actitud había conseguido el efecto contrapuesto: el director había comprpobado que únicamente la bronca le había hecho moverse. Y eso le hacía enfadarse aún más. "Coño!" -se decía- "si resulta que este tío era capaz de todo esto, si su capacidad de trabajo daba para tanto, porqué lo tengo que descubrir solamente a través de ultimatums?". "Porqué no me ha demostrado lo que vale sin que tenga que pagarle la bronca?"
Me parece que esta sensación es la misma que muchos seguidores del Athletic hemos sentido hoy, tras ver el juego del Athletic en los últimos 20 minutos. Tanto ímpetu, tanto empuje, tantas prisas, tanta fe, tanta testosterona, tanto acierto... para qué? Para marcar el gol del ampate en el 91? Y si hubiéramos salido así en el minuto 46? No hubieran sido las cosas diferentes?
Si el Athletic ha demostrado tanto talento al final, cómo no preguntarse porqué se ha desperdiciado a causa de un planteamiento frustrante, de una mentalidad de partida (y de partido) obtusa, de un conservadurismo, un esquema que ejerció de telón de acero mental impenetrable durante 75 minutos? Porqué fiarlo todo a la épica final? No tenemos fuerzas, neuronas, músculo, empuje para más?
"La clasificación, amigo, la clasificación" dijo Joaquín hace una semana. Es lo que tiene poner todos los huevos (o nada de huevos) en el cesto de los resultados. Cuando esto te falla, el vacío es descomunal. Total. Abrumador. Mourinho sabe algo de esto. Mañana nos demostrará si ha aprendido.
En el caso de mi jefe, la respuesta sería "te jodes, es en parte responsabilidad tuya, porque no has sabido motivar a tu empleado". En el caso de la afición rojiblanca, me temo que la respuesta es la misma. Si tras Pamplona, tras Getafe, nos hemos quedado mudos (este Blog se incluye, Mea Culpa), cómo no sentirnos responsables ahora?
domingo, 27 de febrero de 2011
Lo de David Navarro
A lo que voy: la pantomima escandalosa de David Navarro. Impresionante. Le abre la cabeza a Llorente (hasta ahí, vale, lances del juego, entras duro, te llevas una tarjeta amarilla o más bien bermellón, y listos, todo el mundo lo hace de vez en cuando, hay muchos equipos que se quedan con 10 merecidamente, incluídos nosotros de vez en cuando). Lo de tirarse... en fin, estirando un poco también lo admito, por aquello de evitarte la tarjeta (hay pocos colegiados que amonesten a un moribundo, aunque a veces deberían hacerlo).
Pero lo de estar en el suelo 5 minutos (¡Llorente se levantó antes que él, por Dios!), hacer que te saquen en camilla y reincorporarte con la frente dolorida (aún se llevaba la mano a la sien, el muy sinvergüenza) es de juzgado de guardia. No sé lo que hará Emery, pero un entrenador que tenga en cuenta su prestigio personal, su imagen a largo plazo como defensor del juego (no digo ya del juego limpio, sino del JUEGO, y no del sainete barato) debería sancionar al jugador una vez visto el video de lo que ha pasado. Y publicitarlo, para que se vea que el tramposo acaba pagando. Que proclame en voz alta "estos fantoches a mí no me van, aunque vistan mi camiseta".
Y lo peor es que al jugador -a corto plazo, claro está- le ha salido bien la treta (probablemente sólo con un árbitro tan malo te salgan bien esas cosas): ni amarilla.
Algo para grabar y mostrar en la escuelas. Unai, esperamos tu reacción. Y que no quepa duda de que en caso de haberlo hecho un jugador del Athletic pediría lo mismo. Estas cosas, simplemente, no pueden ser.
martes, 21 de diciembre de 2010
A las videotecas
No voy a añadir nada que los periódicos vayan a decir. Hay partido de vuelta.
sábado, 20 de noviembre de 2010
¿Micrófonos de ambiente o amplificadores de odio?
A lo que me refiero con el título de este post es a que las televisiones se deberían de replantear dónde situan los micrófonos para captar el ambiente de las gradas. En este partido he tenido que estar oyendo a los energúenos de Ultra Sur y sus cánticos homófobos y vascófobos, hasta que ya no he podido más y he quitado el sonido. Sus cánticos no eran "de fondo": a juzgar por el volumen que la TV les daba, parecían casi tan importantes como lo que pasaba sobre el césped (al menos se oían tanto como la narración de los comentaristas). Insoportable. ¿No hay nadie que regule la posición y el volumen de estos micrófonos? Seguro que sí.
No quiero ser partidista: en muchos encuentros retransmitidos desde San Mamés me avergüenza la simpleza y boronería de los cánticos de los fondos, amplificados también por su correspondiente despliegue de micrófonos de televisión (de verdad, ¿no se puede aspirar a oír algo más que "cabón, hi-jo-pu-ta-ma-ri-cón, es-pa-ñol" cada vez que saca el portero -aunque sea brasileño- y el consabido "es-pa-ñoles, hi-jos-de-pu-ta"? ¿No hay euronas para inventar algo nuevo, más ingenioso, menos destructivo, después de tantos años?).
¿Nadie se da cuenta, en San Mamés y en el Bernabeu, de que se está llevando a lo peor de cada afición a los hogares y ordenadores de millones de personas en todo el mundo? Yo he estado en ambos estadios y sé que los cánticos de ese tipo no representan ni al 5% del aforo. No puede ser que se dé un trampolín gratuito tan eficaz para estos coros lamentables. Aunque ya no sea por fomentar el "amor entre aficiones" (o evitar el odio, más bien), que sea por el vil metal. En un tiempo en el que la violencia en el fútbol amenaza con dañar seriamente el negocio, ¿no podemos pensar en transmitir una imagen más positiva del espectáculo que estamos viendo? ¿Qué pensará un chaval de Bilbao tras el partido de hoy? "Los de Madrid nos llaman de todo, son todos iguales, qué gente". Igualmente en el sentido inverso cuando se juegue el partido de vuelta. Una pena.
Ambiente hay, y sobrado, y del bueno, en los dos estadios. Basta con no captar lo peor de cada casa y amplicarlo. Es un pequeño gesto. Señores de las televisiones, ¿hay alguien ahí?
domingo, 26 de septiembre de 2010
¿Palabra de Inda? ¡Señor, sí, señor!
Claro, que para que la palabra de Inda tenga efecto, lo que hace falta son árbitros sin criterio que quieran escalar posiciones. Mateu es uno de ellos, tampoco vamos a hacer demasiadas historias.
La pregunta realmente inquietante es la siguiente: Inda se verá crecido, el estamento arbitral le está dando la razón tras pasarse semanas dando la murga desde sus páginas ¿cuál será su próxima cruzada ahora que está ganando esta?
sábado, 25 de septiembre de 2010
Entiendo a Mateu Lahoz
Y es que los árbitros también leen los periódicos. Y ven los Teleriarios. Es una costumbre tal vez insana, pero común. Y después de tanta tabarra con la "protección de las estrellas", hay que entender que tras ver al frágil conguito de chocolate blanco que hizo a la seleccion española campeona del mundo rodando por el césped tras una entrada de un "durillo" de la defensa bilbaina, sacar la roja (la tarjeta, no la camiseta) era un instnto demasiado fácil.
Lo que me extraña es que la haya sacado tan rápido. Podría haber tardado un poco más. Pero una breve reflexión solo hubiera certificado la decisión. Habría pensado: "A ver, Antonio Miguel (que así se llama el susodicho Mateu Lahoz), coño, imagínate que este chaval se lesiona para 5 jornadas: con la que está cayendo, ¿quieres que tu nombre figure en todas las portadas de la prensa más importante del país -que como todos sabemos es la deportiva- como el nuevo filoterrorista que ignora las agresiones feroces a nuestros Eisteins futbolísticos? Oh Por Dios no, saca una terjeta bermellón y acaba con esta pesadilla. Duerme tranquilo. Como mucho, expulsa también a otro del equipo fuerte -qué más da que sea cuando todo el pescado esté vendido, comprado y podrido- y queda como 'neutral'. Hala Antoñito, do the right thing".
En fin, que... que esto probablemente no hubiera cambiado nada, que nos han pasado por encima, pero que el Gran Barça no necesita de estas ayudas para ganarnos, y menos aún el Gran Iniesta (enorme jugador, pero había que ver su cara tras los silbidos del cambio, su primer "reality bite" tras la nube Sudafricana: parecía preguntarse, absorto "pero bueno, ¿yo no era una especie de querubín intocable? ¿Qué es esta música de viento? ¿Dónde están las arpas mediáticas que me han acompañado hasta ahora?" -tranquilo, Andrés, las empezarás a oir desde mañana, tal vez desde esta misma noche)...
...que lo peor de la expulsión es que oculta nuestra gran carencia de juego bajo una clara injusticia, que Caparrós -me queda por aclarar el cambio de Llorente, por favor que alguien me diga porqué es razonable, a estas horas todavia me sigo cuestionando porqué lo hizo- ha dado muestras de incapacidad de nuevo en el terreno (confirmadas en la sala de prensa), que... que hemos perdido, bueno, pero que estaba más o menos previsto, ¿no?
Por cierto, aclaro: no entiendo los pitos a Iniesta cuendo la roja de Mateu es anterior a su teatro (NO es un nuevo Casillas, es un tío que también lee la prensa, como el árbitro, la roja es anterior a su performance). Si alguien me puede aclarar este tema, comments welcome.
Desde pasado mañana -esperemos, y menos mal- estaremos de nuevo fuera de los focos de los grandes medios, en la liga que nos importa y nos interesa (tremendos los Telediarios del Viernes: "el Madrid y el Barça preparan ya sus partidos"... ¿dónde quedó el antiguo y entrañable "mañana se disputa la siguiente jornada de Liga, que enfrenta a..."?), que hasta que juguemos contra el Madrid tal vez tengamos partidos normales (el del Madrid también lo perderemos merecidamente, pero al menos espero no salir con esta sensación de que ha sido raro), y que...
...joder, hay que decirlo: Qué bueno es este Barça, cullons! Da gusto verles jugar, es como ir a un museo para admirar arte. Pero en fin, los dibujillos de tu hijo siempre te gustarán más y te parecerán más genuinos, infinitamente más auténticos, simpáticos y -a su modo- artísticos, y da gusto ver que al menos durante un minuto les tuvimos acojonaos: Aupa Athletic!!!
domingo, 28 de febrero de 2010
Balance de dos días memorables (II): Merci, Bruxelles
El Ayuntamiento de Bruselas nos abrió a las 10 de la mañana las puertas de la espectacular Salle des Mariages (en la cual, según nos comentaron, solía despachar el emperador Carlos V, hace 500 años). Incluso siendo como somos "de Bilbao", nos impresionó. La foto de grupo que veis aquí -hay más en este link- fue tomada al final del acto.
En ese marco, ante unos 60 asistentes y con una parafernalia exquisita (recepción, catering, camareros, tribuna de oradores, nuestro traje para el Manneken y su txapela en una bandeja de plata, los Miembros de la Orden vestidos con el uniforme de las mejores galas, Libro de Oro para firma posterior al evento...), la recepción oficial fue muy "a la bruselense": Formal, pero muy distendida; solemne en el fondo, pero siempre afable y por momentos muy divertida.
El Concejal de Cultura rompió el hielo con una intervención en la que subrayó los valores del deporte como unificador de gente de diversos orígenes (su propio nombre, Hamza Fassi-Fihri, dice mucho en este sentido). Comentó que le parecía especialmente importante el hecho de que "bruselenses de adopción" como nosotros quisiéramos unir a un símbolo de nuestra ciudad de origen -el Athletic- con otro de la ciudad en la que vivimos -el Manneken.
Por nuestra parte, hubo tres breves discursos: el Presi de la Peña se encargó de agradecer al Ayuntamiento su deferencia por prestarnos el emblema de la ciudad precisamente en esa fecha y -lo cual tiene aún más mérito- tras los incidentes del partido de ida. Una verdadera lección de "fair play" a la bruselense de la que todos (athleticzales y supporters del Anderlecht) deberíamos aprender.
Gainera, bereziki poztu gintuen historiaz beteko gela ta Udaletxe hortan "ofizialki" euskaraz hitz egiteko aukera izateak - hitzaldia bukatzeko bakarrik bazen ere, gure berbaldiaren gehiena frantsesez egin baitgenuen.
El Presidente del Athletic (que acudió a la ceremonia junto con los miembros de la Directiva, la responsable de relaciones Institucionales, el Txopo y Koldo Aguirre) entregó como regalo al Concejal una camiseta del club, y el Secre de nuestra Peña ensalzó a continuación -para los forasteros, claro, los de Bilbao no necesitábamos ninguna explicación- las virtudes de la vestimenta que ofrecíamos al pequeño Manneken: su historia, su simbología y sus valores.
El peñista Otutu, en un guiño de complicidad hacia nuestros anfitriones, habló en Brusseleer (dialecto de la ciudad) en un discurso que arrancó varias carcajadas sinceras entre los locales - los no-bruselenses entendimos más bien poco, la verdad, pero se trataba precisamente de eso...
El veterano Presidente de la Orden de Amigos del Manneken Pis cerró la ceremonia con su buen humor, y nos entregó un Diploma de Honor "en reconocimiento a los servicios prestados a las tradiciones y el folklore de Bruselas". Ahí queda eso.
Tras la ceremonia hubo un cocktail (verre de l'amitié) al que nos invitó al Ayuntamiento. Mientras, el "vestidor oficial de la Orden de Amigos del Manneken Pis" se encargaba de hacer su trabajo metódicamente -ver la foto- para que el niño estuviera bien guapo (nota: no fue "la afición del Athletic" la que vistió a la estatua, como algunos medios dijeron: era todo bastante más oficial).

Camino de la esquina entre la Rue de Chêne y la Rue de l'Etuve, la comitiva se llevó una agradable sorpresa: desde el segundo piso de un apartamento del centro bajo el cual pasábamos, se abrió una ventana y un chico (creo que estaba aún en pijama, que me corrija si me equivoco) soltó -algo sorprendido, muy entusiasmado, en todo caso- un "Aupa Athletic!!" que le salió del alma. Ya es casualidad pasar debajo de la cocina de un paisano (igual resulta que era de Cuenca y del Barça, pero me gusta pensar que era un forofogoitia al que alegramos el desayuno).
Una vez allí, hay vídeos y fotos en Internet para hartarse: nuevo discurso del Presidente de la Orden, Macua retirando el velo que ocultaba la estatua, y ovación para el pequeñín vestido de rojiblanco, con una txapela que le iba que ni pintada, y que -eufórico- nos obsequió con un poderoso chorro. Por cierto, para los que se lo perdieron: un ejemplar del Manneken vestido del Athletic quedará permanentemente instalado en su Museo, situado en el centro de la ciudad.
Lo repetimos. Puede que haya a quien le parezca una chorrada, pero a nosotros (Bruselenses y miembros de la Peña) nos hizo mucha ilusión.
Honaino heltzen da Athleticzaleen grina!
sábado, 27 de febrero de 2010
Balance de dos días memorables (I): Gracias, Athletic Club
Como Peña fundada hace apenas un año, no hubieramos podido imaginar un escenario mejor para nuestra puesta de largo que un partido europeo de prestigio en nuestra ciudad.

domingo, 21 de febrero de 2010
De este meón no queremos nada
El Athletic ha identificado y suspendido cautelarmente como socio al individuo que orinó sobre los aficionados del Anderlecht.Mi opinión personal: me alegro, y espero que esta suspensión sea definitiva. Este tipejo ha puesto al Athletic y a su afición en evidencia delante de toda Europa, además de dar argumentos de peso (una imagen vale más que mil palabras) a la minoría de aficionados belgas que fueron a Bilbao a liarla, y que por fotos como esta se sienten más que legitimados para dar un recibimiento "caliente" (cito textualmente la prensa belga) a los aficionados del Athletic que vengan a Bruselas.
Con grandes dosis de entusiasmo y bastantes horas de precioso tiempo habíamos intentado que el partido del próximo jueves fuera una fiesta, pero impresentables como este (algunos bilbaínos, otros tantos belgas) lo han transformado en un acontecimiento de riesgo.
Me paro en la foto: En nuestro post anterior decíamos que el niño meón ya es nuestro. El imbécil meón, afortunadamente, no lo es. El copyright del logo lo tenemos desde antes. Y el león del genial Forges tiene seguramente muchas más neuronas que él.
lunes, 25 de enero de 2010
¡El niño meón ya es nuestro!

La iniciativa nació en una de las primeras cenas-asambleas de la Peña en Casa Miguel. Creo que fue (corregidme, peñistas) tras la sufridísima victoria ante el Numancia en la temporada pasada.
Ahí estábamos -aliviados, eufóricos- entre croqueta y solomillo, en plena ebullición sobre las posibles actividades que podíamos llevar a cabo como Peña recién creada, cuando el Secretario -que de vez en cuando (sólo de vez en cuando) tiene alguna idea buena- mencionó como de pasada que un conocido suyo había conseguido, a través de algunas gestiones con el Ayuntamiento, vestir al Manneken con un traje típico asturiano (¿o era aragonés?).
Tampoco creáis que vimos la luz de inmediato y aclamamos la idea al unísono. Hubo quien decía que la costumbre de vestir al niño meón era cosa del siglo pasado y ya se había perdido, y a alguno la experiencia previa en otras peleas con la administración Belga le hacían desistir sin siquiera intentarlo. La cosa quedó en un "Vale, podría ser chulo, ¿te informas sobre cómo se puede hacer y nos cuentas en el siguiente partido?"
Nuestro eficiente Secre -que ya se come suficientes marrones entre actas, agendas y otros menesteres- optó por una solución elegante: delegó la tarea a Josu, insigne peñista nacido en Bélgica que habla francés Bruxellois y castellano con un fortísimo acento de Mañaria. Otutu -que es su nombre de guerra- habló con el departamento de Cultura de la Comuna y consiguió los formularios.
Empezaron entonces las gestiones. No ha sido cosa sencilla: ha habido que rellenar un dossier de varias páginas atestiguando que la asociación a la que pertenecemos no participa en actos ilícitos y que el traje no servirá a propósitos comerciales, políticos y/o ideológicos, escribir al Athletic para obtener la luz verde en caso de que fuera necesaria su intervención "oficial" (no ha hecho falta, al final), obtener la aprobación de la concejalía de cultura de la Comuna, el visto bueno de la Asociación de Amigos del Manneken Pis, la firma del Burgomaestre...
Y entre que nosotros no agilizamos mucho el tema y que la Administración tampoco es excesivamente veloz, el tiempo fue pasando. Hasta que el 18 de diciembre pasado -casualidad, horas después de saber que el sorteo nos deparaba un Athletic-Anderlecht- el Ayuntamiento nos escribió para comunicarnos que nuestra solicitud había sido aceptada "en principio". Nos preguntaban qué fecha nos venía bien para vestir oficialmente al Manneken. Por supuesto, ni lo dudamos: "el 25 de febrero no estará libre, por un casual, ¿no?".
Pues sí: lo estaba. Una gestión impecable por parte del departamento de cultura y una "casualidad" de lujo (aunque, como ha quedado dicho, nos lo habíamos estado currando desde tiempo atrás).
Al principio tuvimos algunas dudas con respecto a la coincidencia de fechas. Creíamos que tal vez el Ayuntamiento consideraría más oportuno proponernos otro día, para evitar agravios con el equipo de la ciudad. Al fin y al cabo, tanta deferencia con el equipo rival nos parecía quizás excesiva. Pero nada: no les importó. Una auténtica demostración de fair-play. Un signo de que esta ciudad, tan puñetera, gris y caótica para tantas cosas, tan auténtica, generosa y abierta para tantas otras, nunca dejará de sorprendernos.
Así que desde esta semana ya es oficial: la Orden de Amigos del Manneken Pis pondrá a nuestra disposición al Vestidor Oficial (así, 'Habilleur Officiel", con mayúsculas) para que el jueves en que el Athletic juega en nuestra ciudad de residencia, el monumento más emblemático de la capital Belga luzca los colores de nuestro equipo.
A lo mejor es una chorrada, pero el caso es que nos hace mucha ilusión.
Agur bero bat Brusselatik.
domingo, 24 de enero de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
¿Nombre provocador?
Ya me lo dijo Esteban el otro día: "has escrito en el blog que 'en los próximos días informaremos sobre la reacción de la prensa Belga' y desde entonces, nada".
Pues sí: mea culpa (es que la prensa Belga dijo muy poquita cosa sobre el sorteo, aparte de alguna mención aislada a "el Athletic de Bilbao es un equipo que lleva demasiado lejos su filosofía de jugar sólo con jugadores de la tierra" -me pregunto para qué creen que vale tener un estilo si no lo cumples, o si lo cumples a medias- y algún comentario del estilo de "esperemos que el Anderlecht lo haga un poco mejor que el Standard de Lieja en su día").
Pero en fin, aquí estamos de nuevo (¡veo que el número de visitas a este Blog crece como la espuma, por cierto! ¿Seremos sólo los de Bruselas que entramos muchas veces?).
Aprovecho esta mención al Standard de Lieja para enlazar con algo que un amigo nos dijo estas Navidades en Bilbao, entre zurito y zurito. Sugirió que el nombre de nuestra peña le parecía algo provocador hacia la afición belga.
Por supuesto, le explicamos que no se trata de hacer sangre de una derrota, sino de celebrar una victoria histórica (si no celebras cuando ganas 7 a 1 fuera de casa, apaga y vámonos), y que además el hecho de tener como nombre de la peña un resultado nos pareció a la vez original y adaptable a todos los idiomas -estando en una ciudad como Bruselas, que es lo más parecido a la torre de Babel que tenemos en Europa, creímos que un nombre numérico era particularmente adecuado.
Pues nada. Asier, ajeno a nuestra argumentación (que puedes leer en más detalle a la derecha de estas líneas, en el texto de presentación) siguió en sus trece: "...pues si yo fuera del Standard no me haría gracia que alguien fundara una peña en mi país con un resultado humillante para mí. En Donostia hay una peña que se llama 5-0, en recuerdo de la 'manita' que nos metieron hace años, y si yo viviera allí me parecería una provocación".
Hablando con otros miembros durante nuestra visita navideña a Ibaigane, había opiniones dispares. Algunos estaban de acuerdo en que la elección de ese resultado no era lo más diplomático.
Así que me decidí a escribir una entrada en el Blog a la vuelta de vacaciones para recabar opiniones entre peñistas y visitantes a este rincón de la Red. Y es que -aunque parezca mentira- hasta ahora no nos habíamos planteado en serio que alguien, incluso en Bélgica, se pudiera tomar a mal lo de "Peña 1-7".
Aportaré mis argumentos. Veamos: para empezar, habría que verificar si esa peña realista existe aún, o fue el fruto de un "calentón" del momento. Lo nuestro -desde el 2005 ya ha llovido y nevado bastante- tiene vocación de ser más duradero.
Por otro lado, podemos aportar el no insignificante detalle de que tenemos un peñista -Didier, tan Belga él como el mismísimo Brel o el Manneken Pis- que es hincha del Standard de Lieja (también del Athletic, claro) y hasta ahora no se ha quejado.
Por último, no busquemos tres pies al gato. Además de que no tenemos nada en contra del Standard, si quisiéramos provocar, estaríamos mejor calladitos: desde aquel fatídico diciembre del 2005 se ha visto en los últimos años por donde ha ido cada uno. En Lieja han disfrutado de campeonatos ligueros, de partidos de la Champions y de emociones fuertes. Nosotros nos hemos pasado casi 4 años viendo los partidos europeos por la tele, rezando para que un Levante ya salvado no nos mandara a Segunda y celebrando una derrota por 4-1 como un éxito sideral.
No sé: me parece que -si quisiéramos provocar- desde Lieja habría más motivos para reírse de nosotros que para ofenderse.
Con lo de 1-7 se nos puede como mucho acusar de "ombliguismo" o de "abuelos cebolleta" (¿te acuerdas aquella vez que...?), pero nunca de querer provocar a nadie.
Eventos: 19 de Enero, Asamblea con posterior cena en Casa Miguel. Hay noticias, grandes y buenas. Os informaremos (esta vez prometo vencer a la pereza, ¡de verdad!).
Agur bero bat Brusselatik.
viernes, 18 de diciembre de 2009
We're back!
Ha habido suerte. No por la entidad del rival (a estas alturas no tepuedes fiar de nadie, y el Anderlecht no es en absoluto un mal equipo), sino por el hecho de tener a los leones de visita por estas tierras. Digamos que nos viene más cómodo que agenciarnos un billete a Trömsö.
En los foros de aficionados belgas también están contentos por el resultado del sorteo. Los más pesimistas esperan "hacerlo mejor que el Standard"... Aunque mucho me temo que esta vez lo tendremos un poco más difícil.
En los próximos días daremos más detalles sobre las reacciones de la prensa belga. Y también sobre las actividades que organizaremos (o intentaremos organizar) el 18y 25 de Febrero. Habrá novedades interesantes. Este sábado tenemos "brainstorming" en Casa Miguel durante el partido contra Osasuna.
Pero por el momento, lo más importante es que hemos vuelto. Seguiremos informando desde este rincón de la web.
lunes, 18 de mayo de 2009
Una ocasión perdida
Qué desperdicio.
Tenemos una prensa deportiva (y generalista) que muchas veces llena sus páginas de "noticias" que bien podrían calificarse como sinsorgadas: que si la lesión en la uña del dedo gordo de fulanito, que si las quejas de menganito porque no juega lo suficiente, que si los rumores confirman que el utillero dijo que zutanito quiere irse a otro equipo... En fin, hay que vender.
Pero algunos creemos que la prensa (y los medios en general) deberían tener otra función. Por ejemplo, la de servir de altavoz para las raras ocasiones en que el deporte, o la vida, nos da lecciones que pueden servirnos a todos para ser un poco mejores. Para compartir no sólo las -a menudo malas- noticias, sino también las experiencias gratas que nos enseñen algo positivo.
Y lo que sucedió en Mestalla después del partido era una magnífica ocasión para ello. Lo de Valencia fue también, y SOBRE TODO, un hermoso espectáculo de dos aficiones que -oh, milagro- coexistieron pacíficamente en un ambiente festivo durante dos días. De 22 jugadores que -albricias- a pesar de haber mucho en juego, se respetaron y terminaron el choque felicitándose mútuamente, vencedores y vencidos. De 30.000 a 40.000 personas que -lo nunca visto- tras una dura derrota no se movieron del estadio ni dejaron de aplaudir a su equipo (¡y al rival!) hasta casi una hora después del final del partido. De unos caballeros ganadores que -ejemplar- supieron reconocer el apoyo de la afición contraria y transformaron generosamente su "vuelta de honor" en un homenaje a las tribunas de los perdedores.
¿No sería bonito que todas las finales terminaran así? ¿No ganaría el fútbol con ello, volviendo a ser un deporte, en lugar de ser un acontecimiento "de riesgo" y un marrón considerable para las ciudades que albergan los grandes patidos?
Al parecer, no. La mayoría de la prensa decidió ignorar la preciosa demostración de fair play de Mestalla y lanzarse a los brazos de la polémica estéril. No digo que no se debería informar sobre los silbidos, sino que se ha perdido una gran oportunidad de pasar de puntillas sobre lo negativo para subrayar algo mucho más ejemplar.
Mi conclusión es que los medios tienen muy pocas ganas de hacer del fútbol un espectáculo edificante.
domingo, 17 de mayo de 2009
¿Alguien vio nuestra pancarta?
Habiamos planeado encontrarnos con el responsable de la zona internacional de peñas del Athletic, y con nuestros compañeros de la agrupación "Leones italianos", pero -por aquello de que la jornada fue bastante intensa, y bastante tuvimos con pasar un poco de tiempo con amigos de Bilbao a los que hacía mucho tiempo que no veíamos- no fue posible. En fin, lo dejaremos para la UEFA (o 'Europa Cup', como parece que se va allamar ahora).
Pero lo realmente frustrante fue la nula repercusión mediática que tuvo nuestra reluciente pancarta, elaborada para la ocasión (gracias de nuevo, Ibon) y que -además que estar expuesta durante horas en 'Athletic Hiria'- colgamos en el Gol Sur alto de Mestalla (a la izquierda de la portería en la que no pasó casi nada, salvo el gol del empate de Touré Yaya, el maleducado arrepentido).
En fin, yo he visto fotos de la pancarta de la peña de Lepe, de varias barcelonistas... pero ninguna de la nuestra (con el logo que podeis ver a la derecha, y el texto 'Peña Athletic 1-7 Bruselas').
Así que ya sabéis: si encontráis alguna foto en la prensa, o alguna mención escrita, hacédnoslo saber...
jueves, 14 de mayo de 2009
El enano que fingió ser un niño
Y también hubo fútbol. Aunque de esto último sólo se encargó un equipo, y eso es a lo que voy con este post. No quiero hacer una crónica más, simplemente quiero llamar la atención sobre algo que me chirrió, y que creo que los medios -especialmente los bilbaínos- no subrayan lo suficiente: la flojera que le entró a este Athletic en el partido más importante en años.
Athletic y Barça jugaron los primeros minutos de igual a igual, pero era una igualdad falseada, comparable a la que puede haber entre un enano y un niño. Miden lo mismo, se tutean, no está claro quién es mejor que el otro. Incluso puede que el enano resulte temporalmente ganador.
Pero la vida pasa, el tiempo avanza. Y cuando el partido llega a su adolescencia, resulta que el chaval pega el estirón, se desarrolla, crece, se hace más fuerte. Y el enano sigue a dos palmos del suelo, mirando impotente cómo le sobrepasan: le ha ido bien mientras las circunstancias aparentaban ser iguales, cuando fingía ser él también un niño que podría crecer y continuar la batalla con un mínimo de garantías.
Así, llega un momento en el que engañarse a sí mismo no vale para nada: el jovenzuelo -cada vez más musculoso, casi ya un hombre hecho y derecho- no deja de repartir mandobles. Y el gnomo futbolístico (me duele usar este término, pero un equipo que sólo tira dos veces a puerta en 90 minutos -Javi Martinez inmediatamente antes del gol, y Toquero cuando marcó- sólo puede ser definido así) no puede hacer más que recibirlos impotente. Fue esta incapacidad de crecer del Athletic lo que me decepcionó.
La mayoría de los medios hablan del Barça como un ciclón, algo a lo que es imposible resistirse. Si el partido de ayer se hubiera jugado 10 veces, probablemente el Athletic las habría perdido todas ante este Barça sideral. Pero me da la impresión de que los nuestros lo intentaron demasiado poco, que podían haber hecho mucho más. Mimbres hay. Y si se trata de jugar ante un equipo teóricamente superior, en la semifinal contra el Sevilla ya tuvimos un ejemplo de cómo creer y crecer, superarse, y ganar.
Antes de la final se dijo que "jugarle al ataque al Barça sería un suicidio". Puede. Pero ayer comprobamos que no hacerlo también lo era. Con la diferencia de que si el Athletic lo hubiera dado todo también en el césped -no sólo en la grada, ahí no quedaron dudas-, al menos nos quedaría el regusto dulce de quien regresa herido después de batirse el cobre.
Ojo, mi crítica es sólo hacia el partido de ayer, en ningún caso quiero quitar mérito a los jugadores que nos han traído a esta final, a los que sólo puedo agradecer el gran torneo que han hecho. Al fin y al cabo, si no hubiera sido por ellos, no habríamos vivido estos días, estos meses, extraordinarios.
En su balance global, esta final sólo puede resumirse con una palabra: inolvidable. Había mucha hambre acumulada, y eran frecuentes los abrazos entre amigos en los que nos repetíamos, casi incrédulos "estamos en una final de Copa!". Tras años de soñarlo, por fin hemos conseguido vivirlo (en el 84-85 teníamos 12 tiernos añitos, y obviamente no era lo mismo). El ambiente en Valencia fue extraordinario, y nos queda la sensación -ya subrayada en este Blog- de que es absurdo que esto no se repita más a menudo.
Pero lo mejor, con diferencia, fue lo que sucedió en la grada de Mestalla. En la presentación de la peña afirmamos que lo importante es que tu equipo te llene de orgullo. Y ayer, en los 50 minutos largos que pasaron desde que terminó el partido hasta que abandonamos el campo, la sensación fue exactamente esa: orgullo de nosotros mismos, de esos miles de personas que seguían aplaudiendo, celebrándose a pesar de la derrota, auto-emocionándose con cada oleada de gritos comunes, que superaban con mucho a los de alegría del bando ganador.
Para la próxima final, un deseo: quiero que las crónicas del día siguiente sean diferentes. Me entristece un poco ese tono misericorde que adoptan hoy los periódicos no-bilbaínos cuando hablan del Athletic, diciendo algo así como "qué ejemplares son, qué afición tienen, pero qué poquito juegan".
En la final que vendrá (espero que muy pronto), doy por sentado que -salvo que pase algo extraordinariamente desagradable, que dudo que sea el caso- la afición rojiblanca estará siempre a la altura, incloso varios miles de metros por encima.
Pero lo que quiero es que, esta vez, el equipo al que animan se aproxime algo a esa "altura" en el momento clave.